columna joseluisCon una categórica reafirmación de su estrategia política de polarizar el país, con mayor enjundia y radicalidad empezó su cuarto año de gobierno y segunda etapa, en busca de consolidar a MORENA y la 4T como gobierno y proyecto de país.

 

No hay vuelta para atrás ni “medias tintas”, se juega el todo por el todo en aras de su consolidación en una etapa dónde todos sus proyectos estarán en la cuerda floja, en la disyuntiva de si se van o se quedan.

 

Los programas sociales se amplían y crecen, elevando su presencia social y costos en el presupuesto, tanto que ya involucró directamente a todos los gobiernos estatales de MORENA, con programas sociales especiales para cada entidad que gobierna, como es el caso del programa de apoyo pesquero para Sinaloa, con motores marinos y combustibles.

 

De tal peso es este programa integral, que sin mayor sobresalto ha generado un déficit en la balanza de ingresos en el presupuesto por 800 mil millones de pesos, ha decidido la vía del endeudamiento para cubrirlo el 2022, lo que refleja que pone en lo inmediato la carne en el asador y se juega el todo por el todo.

 

En las obras magnas de alto impacto, como el Tren Maya, la refinería Dos Bocas y el aeropuerto Felipe Ángeles, les endosa en paralelo el intento de que CFE y PEMEX controlen la mayor parte del mercado energético, reconstruyendo el monopolio del Estado de ser necesario.

 

Incluso proyectando un nuevo aeropuerto en Tulum, Quintana Roo, y la modernización del Benito Juárez en Cancún, cabe la conclusión de la vía terrestre y transísmica, que junto con el programa “Sembrando Vida”, en conjunto con Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, como amortiguador de la migración en cooperación con los Estados Unidos, complementa levantar la competitividad y productividad de todo el sur del país con el que pretende conectar el desarrollo nacional con la zona central y los estados fronterizos del país.

 

El proyecto de desarrollo nacional, en la lógica del desarrollo interno en proporciones muy altas, es sin duda una gran jugada que, si son capaces de convencer a los Estados Unidos y crear una gran alianza estratégica en la lógica del bloque económico de competencia con China, puede darle a AMLO y MORENA, más allá de su retórica populachera, un soporte que los consolide y la 4T dé un salto en el desarrollo nacional del país.

 

 

El escenario es muy complejo y en su discurso del tercer aniversario de su gobierno, más allá de su retórica clientelar y politiquero, contiene los ejes de un programa estratégico de desarrollo nacional, que si cuaja será muy difícil frenar a la 4T y tendrán cuerda para rato.