Sin quitarle ni ponerle

Villalobos…¿Si viene a Sinaloa?

columna oswaldo villaseñor

 

El ambiente está tenso, se siente, se respira y con poquito que se le mueva, los ánimos se crispan. Los productores Sinaloenses están hoy peor que nunca, abandonados a la buena de dios. No hay quien les asegure la compra de sus cosechas a un precio objetivo de 4150 pesos por tonelada tal y como lo fijó el Gobierno Federal.

 

El trajinar para la contratación de la cosecha ha empezado desde que los bodegueros, acopiadores o industriales, no están tomando los expedientes de los productores para contratar la entrega de sus cosechas.

 

El gobierno aceptó fijar un precio objetivo de 4 mil 150 pesos por tonelada, pero pretende que por decreto lo paguen los industriales. Eso no es así, ni nunca ha sido así.

 

El precio del mercado anda en los 3600 pesos por tonelada que es lo que los industriales estarían dispuestos a pagar. El resto, o sea las compensaciones, históricamente las ha pagado el gobierno federal.

 

Organismos acopiadores como la Asociación de Agricultores del Río Fuerte Sur, Corerepe, Cargill entre otros, no están garantizando el acopio de la cosecha de los productores a los que históricamente les han comercializado, porque simple y sencillamente no tienen claras las reglas del juego ante la negativa del gobierno federal de entregar los apoyos de compensación para completar los 4 mil 150 pesos por tonelada.

 

Así con esa realidad, más las nuevas reglas que intentan aplicar empresas como Cargill, que es cargar costos de administración y de bodega a los productores, que oscilaría en los 140 pesos por tonelada, lo cual nunca se había hecho, mantienen al borde de la rebelión a los productores del campo.

I

ncluso, organismos como el CISEN ya advierten los fuertes problemas de ingobernabilidad que se pueden presentar en Sinaloa a partir de la próxima semana.

 

El tiró está cantado.

1.-Desde la semana pasada, dirigentes de organismos agrícolas han empezado a invitar a través de redes sociales y de manera directa a todos los productores a una concentración en las casetas de Cuatro Caminos, Guasave, y en Alhuey, Angostura para mandarle el primer mensaje fuerte al gobierno federal de su inconformidad por la apatía mostrada hasta el momento por apoyar a la agricultura comercial.

2.-Durante la semana, corrió fuerte la versión de que el Secretario de Agricultura, Víctor Villalobos estará en Sinaloa en próximo viernes, de ahí que conserven una última esperanza de que traiga buenas noticias, pero eso sí, advierten, ya a estas alturas no confían ni pueden confiar en el gobierno Federal.

3.-Incluso se habla de que no existir señales de un anunció positivo para el viernes que esté presente el Secretario de Agricultura se hará una mega manifestación incluso con acciones radicales.

4.-Lo cierto es que los productores ya le tomaron la medida al Gobierno de López Obrador en el sentido de fijar un precio objetivo de 4 mil 150 pesos pero transfiriendo toda la responsabilidad a los industriales para cubrirlo y de no hacerlo, culparlos a ellos.

5.-La realidad del mercado, lo cual entienden muy bien los productores, dice que el precio anda entre los 3 mil 500 y 3 mil 600 pesos por tonelada y los industriales no estarían dispuestos a pagar más por la cosecha.

6.-El Gobierno Federal desde la aprobación del presupuesto de egresos federal dio señales de que no quiere destinar recursos al programa de comercialización y ese es el problema de fondo que hoy existe.

7.-Ante este escenario, no resulta nada raro que los productores salgan de nuevo a las carreteras a exigirle al gobierno federal que fije presupuesto para apoyar la totalidad de la cosecha de Sinaloa que andará cercana a los seis millones de toneladas.

8.-Por lo pronto el CISEN advierte. El riesgo de que se pierda la gobernabilidad en Sinaloa es real porque los productores agrícolas saldrán de nuevo a las carreteras en una exigencia al Gobierno de López Obrador de que atienda una demanda que hasta el momento no ha querido atender.

Ya veremos que sucede pero de que el horno no está para bollos, no está.

Habrá que estar pendientes.